Posicionamiento de IUCyL sobre el llamado caso de “La Arandina”.

Posicionamiento de IUCyL sobre el llamado caso de “La Arandina”.

Si no me matan, no me creéis. #HermanaYoSiTeCreo - 17/12/2019

Desde que se conoció la sentencia de la Audiencia de Burgos, que condenó a tres ex jugados de La Arandina a 38 años de cárcel por violar a una menor. Se están produciendo declaraciones, celebrando concentraciones que como poco deberían de preocupar una sociedad democrática.

Desde IUCyL ya denunciamos en diciembre de 2017 las concentraciones y el tratamiento dado por algunos medios de comunicación a la noticia: una vez más se colocaba a los agresores como victimas y a la victima como agresora.

Concentraciones de apoyo a condenados por violación de una menor (hay una sentencia que así lo acredita), distribución por redes sociales de audios, los cuales ya fueron tenidos en cuenta por la Audiencia, y no modifico la sentencia y que según el Convenio de Estambul que España ratifico en 2014 “prohíbe presentar como prueba en los procedimientos judiciales de violencia sexual cuestiones que tengan que ver con la vida anterior o posterior de la victima al momento de la agresión”.

Culpabilizar a la victima y acusarla de denuncia falsa es una manifestación mas de la cultura de la violación y una justificación de la misma.
El movimiento feminista señala que la cultura de la violación bebe hoy de la pornografía, masivamente disponible en internet. Pornografía que erotiza la violencia sexual y se encarga de educar sexualmente a los adolescentes que asumen que lo que ven es lo que realmente quieren las mujeres, que el deseo de las chicas hoy es que las humillen, las sometan. El 81% de los adolescentes de entre 13 y 18 años afirman observar la pornografía como conducta normal.
El hombre aparece como el sujeto que tiene un deseo sexual irreprimible y la mujer el objeto que va a utilizar para satisfacer el deseo.

El Tribunal Superior de Justicia con la sentencia sobre el caso de “La Manada de Pamplona”, aplicando la perspectiva de género en la misma facilita que todas las instancias judiciales tengan en cuenta el contexto de desigualdad en casos de violencia sexual y de género.

Las penas impuestas, se deben a la aplicación de la doctrina de la cooperación necesaria, cada uno de ellos es condenado como autor por los hechos realizados por el mismo y como cooperador por los realizados por los demás.

La cultura de la violación, la componen todas las actitudes y creencias sociales que normalizan la violencia sexual contra las mujeres, y ayuda a la sociedad y a los medios de comunicación a excusarla. La cultura de la violación se sustenta en el sistema patriarcal imperante, combatirla forma parte de la lucha contra el patriarcado y de su abolición.

Izquierda Unida de Castilla y León, manifiesta su rechazo a todas las manifestaciones del tipo que sea que pretenden normalizar la violencia hacia las mujeres y se solidariza con la víctima.

Apoyamos y animamos a participar en la concentración convocada por la Asamblea Feminista de Aranda, y hacemos nuestro su llamamiento.

Si no me matan, no me creéis.

#HermanaYoSiTeCreo 




« Volver