8 de marzo 2020: feminismo en lucha.

8 de marzo 2020: feminismo en lucha.

04/03/2020

Se cumplen 110 de la propuesta de salir a la calle el 8 de marzo para conmemorar el día internacional de la mujer. Este 8 de marzo continuamos la lucha que comenzaron las mujeres hace más de cien años contra la desigualdad, la discriminación, contra el capitalismo patriarcal.
Izquierda Unida de Castilla y León hace un llamamiento para sumarse a todas las movilizaciones que en todas las ciudades y pueblos de nuestra comunidad organice el movimiento feminista este 8 de marzo.

“sin las mujeres se para el mundo” Sin las mujeres ni se produce ni se reproduce, las mujeres participamos en todos los espacios de la vida y realizamos los trabajos esenciales para que la sociedad funcione.

La vida de las mujeres está atravesada por un elemento que caracteriza al capitalismo y al patriarcado:
La división sexual del trabajo. En casi todas las sociedades actuales se encuentran diferencias basadas en el género con respecto a trabajos que realizan hombres y mujeres. Estas diferencias son resultado de las formas de organización social y el reparto genérico del mundo público (para los hombres) y el privado (para las mujeres). La gran parte de la actividad necesaria para la reproducción social de la especie se realiza fuera del ámbito productivo y determina que las mujeres no estamos presentes en igualdad de condiciones en la esfera pública donde se desarrolla la actividad productiva.
El neoliberalismo se encuentra en una crisis profunda, y para resolverla, presiona de manera brutal sobre la vida de las mujeres. Recuperar la tasa de ganancia del capital mediante la privatización de servicios públicos con los que los estados se corresponsabilizan de algunas tareas de cuidados agrava la crisis de reproducción social y la vida de las mujeres.
Se calcula que el trabajo de cuidados nos remunerados de los hogares en todo el estado, equivale a 2,8 millones de empleos del sector servicios a tiempo completo.

Las mujeres seguimos cuidando mayoritariamente, a nuestros seres queridos, a los hijos e hijas, a nuestros mayores y dependientes, somos las que sostenemos la vida sin ningún tipo de reconocimiento social.
El feminismo nos ha dado el horizonte de pensar una maternidad en libertad, una opción para las mujeres y no una imposición patriarcal. Sin embargo, la decisión de la maternidad no se produce en libertad, sino que está condicionada por cuestiones sociales. Es necesario cambiar radicalmente la visión patriarcal del mundo laboral para que este se adapte a la crianza en vez de “forzar la maternidad para que se adapte a las exigencias del mercado”.
La contradicción capital-vida se expresa con crudeza en el ejercicio de la maternidad, es ahí donde recae en las mujeres mayoritariamente el cuidado y afectará a todas las fases de su vida.

-El 91% de excedencias no retribuidas por cuidados de hijos/as las piden las mujeres.
-Las familias monoparentales con hijo/a están constituidas en un 85% por mujeres. Un 56% se encuentra en riesgo de pobreza.
-Una gran parte de las desigualdades salariales están provocadas por las interrupciones que realizan las mujeres en la vida laboral en época de crianza o cuidados de personas dependientes.

La desigualdad instalada en nuestra sociedad, se reproduce en el mundo del trabajo remunerado; la mayoría de la actividad laboral en las mujeres se concentra en aquellas ocupaciones que tienen que ver con los roles de género. Las mujeres ocupamos la inmensa mayoría de puestos de trabajo más degradados e invisibles. Limpiadoras, cajeras, teleoperadoras, empleadas de hogar, cuidadoras; muchos de estos trabajos sin contratos, sin horarios y sin derechos, en los que, además, las mujeres migrantes se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad que el resto. La brecha salarial de género se sitúa ya en el 24,2 por ciento en Castilla y León y cada año va aumentando medio punto porcentual.
La temporalidad y la parcialidad nos acosa, casi el 63% de los contratos a tiempo parcial en nuestra comunidad son firmado por mujeres. En castilla y León el salario medio anual de una mujer es inferior al de los hombres en más de 5000 euros, repercutiendo después en las pensiones.
Sentimos la violencia machista en todos los ámbitos de nuestra vida, en la educación, en los trabajos; la violencia hacia las mujeres hay que entenderla en un sentido amplio y no únicamente en lo que concierne a la pareja. Es difícil encontrar mujeres que no hayan sufrido a lo largo de su vida algún tipo de violencia machista. La intimidación que hemos sufrido históricamente (desde la caza de brujas hasta la expulsión de la historia) y las nuevas amenazas que existen ante la voz de las mujeres.

El capitalismo está agotando los límites del planeta, se avecinan graves crisis de acceso a los recursos-los desastres naturales provocados por el cambio climático, la contaminación de alimentos y agua- empeoran nuestras condiciones de vida en un mundo cada vez mas desigual e injusto para las mujeres.
Por eso desde Izquierda Unida de Castilla y León también lo tenemos claro, el feminismo no es sólo una lucha de las mujeres, es un prisma que amplifica nuestras luchas, interpelando directamente a las realidades materiales de quienes más sufren y creando alianzas para cambiar las desigualdades que vivimos día a día la clase trabajadora.

Las mujeres movemos el mundo y vamos a cambiarlo.
El día 8 de marzo llenemos nuestras calles de feminismo y lucha.


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